CARLOS D MESA GISBERT
FORO: 23 de marzo 2013
La decisión del
gobierno de iniciar un juicio internacional a Chile en la Corte Internacional de Justicia, marca
un nuevo paso del país en la saga de
nuestra demanda marítima.
Una buena parte de la opinión
pública nacional cree que Bolivia no ha tenido ni tiene una política de Estado
sobe el tema y que los Gobiernos nacionales han optado por caminos erráticos y
frecuentemente contradictorios.
Preguntamos ¿Es esto
verdad?
El Tratado de 1904 que
dividió dramáticamente al país como lo prueba la importante cantidad de
votos parlamentarios en su contra, fue el terrible parte aguas histórico en la
cuestión del mar boliviano. A partir de su suscripción Bolivia comenzó una
política exterior destinada a reparar tremendo error.
En 1910 (Gobierno de
Villazón--canciller Sánchez Bustamante) Bolivia planteó una vigorosa propuesta basada en una idea que no ha cambiado hasta
hoy, la que decía textualmente: “Bolivia
no puede vivir aislada del mar, ahora y siempre, en la medida de sus fuerzas
hará cuanto le sea posible para llegar a
poseer por lo menos un puerto sobre el Pacífico”
Propuso entonces que Chile y Perú se avinieran a cederle Tacna
y Arica, lo que fue desestimado por ambos.
Pero lo esencial de esa propuesta –norte de
nuestra política exterior- es la lógica de no pedir una devolución de todo lo
usurpado, optando por un camino viable en el marco de la sensatez, pero con la firmeza
de no cejar hasta lograr la solución.
En 1921 (Gobierno de Saavedra,
canciller Albert Gutiérrez)
particularmente por el empecinamiento de Franz Tamayo, Bolivia planteó ante la LIGA DE LAS NACIONES la revisión del
Tratado de 1904. La demanda no fue admitida.
En 1929, el Protocolo
Secreto del Tratado firmado entre Chile y Perú, (canciller chileno
Conrado Ríos Gallardo)mostró
con claridad la intención de darle la llave del candado chileno al Perú. La obligación de Chile de
consultar al Perú en caso de que un
eventual acuerdo con Bolivia cediera
territorios antes peruanos. Esta cláusula de mala fe, marcó una exigencia más
compleja aún a la estrategia diplomática boliviana.
En 1950 (Gobierno de Urriolagoitia-canciller
Alberto Ostria Gutiérrez) se consolidaron las bases inalterables de la
política exterior boliviana. Se propuso a Chile la cesión de una franja
territorial al norte de Arica que le diera a Bolivia una salida útil y soberana
al mar con continuidad territorial... La propuesta se apoyó en la buena disposición
para la negociación expresada por el presidente chileno Gonzales Videla. La
iniciativa consideraba el uso por parte de Chile de las aguas del Lago Titicaca
se frustró ante la rotunda negativa del presidente peruano Odría.
En 1975. (Gobierno de Banzer
canciller Alberto Guzmán) Bolivia inició una franca negociación con
Chile sobre las bases del 50, es decir un corredor con continuidad territorial
pegado a la línea de la Concordia (frontera Chile-Perú) hasta el mar al norte
de Arica. Chile aceptó esa base para negociar. El acuerdo no se logró por dos
razones: El pedido de Chile de una compensación territorial y la respuesta
peruana que pretendía un área
(precisamente en la costa) de soberanía compartida trinacional.
En 1979 (Gobierno de
Guevara-canciller Gustavo Fernández) se incorporó un nuevo elemento fundamental al lograr
que la OEA emita una resolución que considera que la mediterraneidad de Bolivia
es un tema de interés continental hemisférico. Es decir, la multilateralización
de la demanda marítima. Ese basamento fue tomado por nuestro gobierno y el canciller Juan Ignacio Siles en 2004 en
Monterrey.
En 1987 (Gobierno Paz Estenssoro-canciller Guillermo Bedregal)
Chile se avino a
negociar con Bolivia sobre la misma línea referida del 50 y el 75. La propuesta
boliviana tenía algunas variantes menores (tres posibles enclaves por ejemplo)
su espritu era el mismo. Chile dio un rotundo e intempestivo rechazo sin
mayores explicaciones.
En 2000 (Gobierno
Bánzer- canciller Javier Murillo de la Rocha). Gracias a los esfuerzos de éste
último en Algarve Portugal, de iniciar negociaciones con agenda abierta que incluyera mar fue el basamento de otra
negociación el de la Agenda de los 13 puntos.
GCB. Agrega: 2005
(Gobierno Rodríguez Veltzé) en entrevistas presidenciales Rodríguez Lagos,
se logró distender confrontación y acordar agenda económica ACE 22.
2006 (Gobierno Morales
canciller David Choquehuanca)
Se acordó abrir un diálogo bilateral con la Agenda de los 13 puntos. Agenda sin
exclusiones. (En la que se podría incluir la petición histórica boliviana sobre
soberanía) ratificaron la continuidad de la política nacional.
La decisión actual del
presidente Morales expresada el 23 de marzo 2013. De iniciar un juicio a Chile,
se fundamente en dos premisas:
1.
Como
todos sus antecesores (salvo el traspié de 1921, el de la Liga de las Naciones)
no menciona el Tratado de 1904 como sujeto de tal proceso.
2.
Argumenta
sobre el hecho jurídico de que el compromiso unilateral de un país (la decisión
documentada que Chile expresó en varias
oportunidades de lograr un acuerdo con Bolivia sobre la base de un corredor
con soberanía) será la base de tal demanda. Apoyada en ello, Bolivia
presentará su alegato ante el Tribunal Internacional de Justicia.
Como puede apreciare,
el país ha desarrollado desde 1910 una política coherente, seria y realista en
la cuestión marítima que el presidente Evo Morales ratifica.
Transcrito por Gastón
Cornejo Bascopé, de Los Tiempos 24 marzo 2013.
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